jueves, marzo 12, 2009

Te despedí sin pañuelo en mano. Fue espontánea y repentina la decisión de eliminarte de mi vida. Decidí intentarlo, cuando menos. Quizás intentando deje todo atrás y los sentimientos por fin eleven anclas huyendo hacia el pasado.
Dicen que el tiempo es sabio pero yo no aprendo. Llevo diez meses tropezando con la misma roca. Y caigo, me lastimo, me levanto y pienso en esquivarla. Pero al fin y al cabo no la evito y todo pasa otra vez.
No existe afecto recíproco entre nosotros dos. Yo te amo demasiado y vos luchás contra mí. Y yo no estoy a la defensiva, no tengo escudo que me proteja. Termino herida como antes o más.
Me canso de escuchar a la gente diciendo que no valés la pena si me hacés sufrir, que sos inmaduro e insensible y otras tantas cosas que ya sé y no me importan. Yo no decidí cruzarme con vos ese día y mucho menos enamorarme. Así que el botón derecho me mostró mis opciones y el izquierdo te eliminó de mi MSN. Desde ese día no tengo noticias tuyas, salvo algunas cosas que me cuenta Yeyi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario