25-02-09
Tu cumpleaños, 25 de Febrero. Siempre lo tengo presente. Te lo pregunté muchas veces, a pesar de tener plena seguridad, sólo para hablarte de algo.
Hoy me gustaría ir al lado tuyo y darte un abrazo, como te prometí una vez. Quizás el próximo cumpleaños, hoy no puedo. Me gustaría también dejar un poco de lado nuestras peleas, tu histeria, mi dramatismo, tus rechazos, mis ilusiones. Sería bueno algún día decirte "te quiero muchísimo, amigo" y que fuera totalmente sincero y auténtico. Aunque es difícil. No nacimos para convivir en paz, es evidente. Vivimos peleados. No pasan dos semanas antes de que algo desencadene mis nervios o tu sinceridad bruta.
Siempre dije que las peleas condimentan la vida. La plena y eterna felicidad sin problema alguno me resulta aburrida. Pero esta es otra rutina que cansa mis ganas. Cada pelea me desarma y me escolta a pasado, como un deja vú, diciéndome a mí misma que esto ya me había pasado y echándote la culpa por completo. Imposible. No puede ser sólo tu culpa porque ambos tenemos palabras hirientes que expresar. Sabemos darnos golpes donde duele. Aún así, y dejando de lado mi enamoramiento obsesivo, yo te quiero. Mucho. También dijiste quererme. No muchas veces. Dos o tres desde el primer momento en el que hablamos. Es poco pero cada uno lo atesoro como invaluable, como si nunca más lo fueras a decir. Es lindo pero peligroso. Sabés cómo puedo tomarlo, no sería noticia.
Así que hoy, que cumplís dieciséis años, quiero decirte que me alegra que seas feliz con tu vida, que tengas bastante de lo que quieras. Y espero que tus deseos no cumplidos se conviertan en una realidad, aunque yo sea ajena a esa vida que esperes. Yo sólo deseo que me quieras un poco, no mucho, menos de la vigésima parte de lo mucho que yo lo hago.
Feliz cumpleaños, Lucas. Te quiero.
Camila.
jueves, febrero 26, 2009
Ahora no
“Siempre encuentro la manera de seguir y de vivir aunque ahora no la tenga”. Ahora no puedo. Ahora no quiero. Ahora no pienso cómo puedo, cómo poder querer. Ahora me resisto y te admiro a lo lejos. Ahora quiero tenerte, no olvidarte. Ahora quiero pararme en lo alto de una montaña y gritar, descargar mis ansias y sed de gloria que se frustran día a día, dejando escapar lamentos y suspiros sin ni una gota de gloria, que se agolpa dentro de mí queriendo salir pero nunca le llega el momento. Me canso en el camino y no llego a la meta.
Imposible
Lejos, lejos, bien lejos, más lejos, tremendamente lejos, inalcanzable. Ahí, ahí no más estás vos. Imposible para mí. Imposible tratarte con ese carácter enfermizo que tenés, que no se te calma nunca, que odio y amo. Imposible porque me cuesta decirte las cosas, me costó horrores decirte que te amaba y me cuesta horrores marcarte errores porque le tengo miedo a que no me hables nunca más. Imposible porque estás enamorado de otra. Imposible porque ya ni esperanzas me quedan de estar con vos.
Me gana el cansancio, el desgano y la inoportunidad. Ya está. Pero no está. Porque quiero que no sea así, pero lo es. Porque me contradigo constantemente. Empieza con un te odio pero te amo. Sigue con un sos inmaduro pero a mí me falta crecer. Termina con un te extraño pero no te necesito cerca. Y así estoy, así sigo. Espero terminarlo de una vez por todas.
Me gana el cansancio, el desgano y la inoportunidad. Ya está. Pero no está. Porque quiero que no sea así, pero lo es. Porque me contradigo constantemente. Empieza con un te odio pero te amo. Sigue con un sos inmaduro pero a mí me falta crecer. Termina con un te extraño pero no te necesito cerca. Y así estoy, así sigo. Espero terminarlo de una vez por todas.
martes, febrero 17, 2009
Es tanto que ya ni duele
Entre silencios suspiraste, dejando escapar un "te amo" inesperado. Te dije que prefería un te quiero, más sincero y realista, a esa hipocresía. Me explicaste que era completamente cierto, que el te quiero te quedaba corto desde ese momento en que me besaste por primera vez. Dije que no podía creerte, me prometí a mí misma que no me ibas a lastimar de nuevo. Pero las razones se me olvidan cuando te tengo enfrente y se borran mis deseos y recuerdos.
Sé que en un pasado eras el que me dolía en cada parte de mi corazón, el que provocaba llantos interminables y ganas de no quererte nunca más, ni un poquito. Y hoy, después de tantas traiciones y desvelos pensando qué hice mal, te acercás, como si nada hubiera pasado, te posás en mis labios y susurrás algunos te amo que me dejan perpleja.
Hace una semana tenía novio, era feliz y no pensaba en vos. Pobre de él, que es tan bueno y lo quiero tanto, pobre por ese beso que nos dimos, ese beso prohibido. No lo busqué y lo encontré, me encarcelaste y no pude escapar. O sí, pude, pero en ese momento no quise. Te quería para mí. Qué egoísmo, no pensaba en mi novio ni en tu novia, en ninguna consecuencia.
Pero hace algunos días la dejaste ir. Dijiste que no pensabas más que en ese momento, que me querías al lado tuyo para siempre, que necesitabas más de mí y que no querías lastimarme nunca más. Cuentos, que me conozco de memoria, al derecho y revés en todos los idiomas existentes e inexistentes. Aún así, siempre que llegás alborotás mi equilibrio y se desbaratan mis planes de felicidad, dejándome en un estado de perturbación bastante profundo.
Por eso hablé con mi novio. Le pedí perdón, sé que lo lastimé. Me perdonó y aún así quise alejarme por un tiempo. No para estar con vos, sino para poder pensar tranquilamente y sin presiones. No sirvió de mucho el negarme, no me pude resistir. Me pediste verme, querías hablar. Y yo, en lugar de rechazarte, me uní a tu esclavitud y te dejé ser, sin reprimir ninguno de tus deseos.
Quisiste saludarme con un beso y no lo permití. No estaba bien.
-No vine a eso, me pediste hablar. Así que soy todo oídos- te dije.
-Tampoco pretendía sólo hablar. No sé qué me pasó. Fue todo muy rápido y ahora necesito estar cerca tuyo- me contestaste.
-No me compliques las cosas así, por favor. ¿Justo ahora tenía que ser? Tuviste meses en los que yo estuve enamorada y podría haber estado con vos por cualquier precio que hubiera que pagar. Hoy no. Hoy va más allá de lo mucho que pueda amarte.
-Si me amás, que nada te lo impida. Yo ahora siento que te amo. Me volvés loco con sólo verte, me desespero al no tenerte.
-Bienvenido a mi vida de todos los días.
Pasaban los minutos y nadie decía nada. Supongo que yo no quería acercarlo ni alejarlo. Y él... quién sabe lo que él pensaba en ese momento.
-No puedo dejarte ir ahora- rompió el silencio su voz-. Podés decirme lo que quieras, yo sé que pensás que soy una mierda de persona, pero no soy así ni quiero serlo con vos.
-Lo cierto es que yo no soy yo si no pienso veinticinco horas por día que te amo y que necesito de vos para seguir. Pero no puedo ser tan dependiente.
-No lo seas. Dejame serlo a mí.
Y me besaste. Como nunca lo habías hecho. Y después de un tiempo desapareciste de mi vida como yo lo imaginaba. Me dejaste con las manos vacías y un hueco en mi alma más profundo. No espero un perdón, si no que no vuelvas jamás.
Sé que en un pasado eras el que me dolía en cada parte de mi corazón, el que provocaba llantos interminables y ganas de no quererte nunca más, ni un poquito. Y hoy, después de tantas traiciones y desvelos pensando qué hice mal, te acercás, como si nada hubiera pasado, te posás en mis labios y susurrás algunos te amo que me dejan perpleja.
Hace una semana tenía novio, era feliz y no pensaba en vos. Pobre de él, que es tan bueno y lo quiero tanto, pobre por ese beso que nos dimos, ese beso prohibido. No lo busqué y lo encontré, me encarcelaste y no pude escapar. O sí, pude, pero en ese momento no quise. Te quería para mí. Qué egoísmo, no pensaba en mi novio ni en tu novia, en ninguna consecuencia.
Pero hace algunos días la dejaste ir. Dijiste que no pensabas más que en ese momento, que me querías al lado tuyo para siempre, que necesitabas más de mí y que no querías lastimarme nunca más. Cuentos, que me conozco de memoria, al derecho y revés en todos los idiomas existentes e inexistentes. Aún así, siempre que llegás alborotás mi equilibrio y se desbaratan mis planes de felicidad, dejándome en un estado de perturbación bastante profundo.
Por eso hablé con mi novio. Le pedí perdón, sé que lo lastimé. Me perdonó y aún así quise alejarme por un tiempo. No para estar con vos, sino para poder pensar tranquilamente y sin presiones. No sirvió de mucho el negarme, no me pude resistir. Me pediste verme, querías hablar. Y yo, en lugar de rechazarte, me uní a tu esclavitud y te dejé ser, sin reprimir ninguno de tus deseos.
Quisiste saludarme con un beso y no lo permití. No estaba bien.
-No vine a eso, me pediste hablar. Así que soy todo oídos- te dije.
-Tampoco pretendía sólo hablar. No sé qué me pasó. Fue todo muy rápido y ahora necesito estar cerca tuyo- me contestaste.
-No me compliques las cosas así, por favor. ¿Justo ahora tenía que ser? Tuviste meses en los que yo estuve enamorada y podría haber estado con vos por cualquier precio que hubiera que pagar. Hoy no. Hoy va más allá de lo mucho que pueda amarte.
-Si me amás, que nada te lo impida. Yo ahora siento que te amo. Me volvés loco con sólo verte, me desespero al no tenerte.
-Bienvenido a mi vida de todos los días.
Pasaban los minutos y nadie decía nada. Supongo que yo no quería acercarlo ni alejarlo. Y él... quién sabe lo que él pensaba en ese momento.
-No puedo dejarte ir ahora- rompió el silencio su voz-. Podés decirme lo que quieras, yo sé que pensás que soy una mierda de persona, pero no soy así ni quiero serlo con vos.
-Lo cierto es que yo no soy yo si no pienso veinticinco horas por día que te amo y que necesito de vos para seguir. Pero no puedo ser tan dependiente.
-No lo seas. Dejame serlo a mí.
Y me besaste. Como nunca lo habías hecho. Y después de un tiempo desapareciste de mi vida como yo lo imaginaba. Me dejaste con las manos vacías y un hueco en mi alma más profundo. No espero un perdón, si no que no vuelvas jamás.
miércoles, febrero 11, 2009
Día gris aunque lo niegues.

Me desperté. No pensé en vos. Comí. Seguí sin pensar en vos. Me cambié y me fui al puerto. No pensé en vos. Entré a la playa. Aún no pensaba en vos. Volví y me conecté. No pensaba en vos. Vi una foto tuya y no me importó. Pensé en vos dos segundos. Y ahora, que todos duermen y estoy sola, pienso. Pienso mucho en vos. Salí de mi mente por favor ! Ya ! Alejate. Estaba tan bien antes.
Las olas te callan. Callan tu recuerdo diciendo "me lo crucé tres veces el mismo día ! y me miraba feo el gil. Pero igual no me gusta pelearme". Tengo tan grabada tu voz en ese día. Tu voz, tu cara de dormido, tus quéteibaadecir, tu sonrisaaaaa !, tu remera blanca con tijera rosa, tu bermuda cuadriculada, tus zapatillas poni azules, como las de Tini. Y todo en mi mente se mueve como el mar. Va y viene tanto que marea. Pero esos recuerdos no se mueven ni un segundo. Son la escollera más fuerte que puede existir.
El viento me despeina. Me despeina y se lleva mis lamentos silenciosos a mezclarse con las nubes, para que caigan juntos en una lluvia deprimente. Y vuela la arena y la hace cubrir las montañas de frustraciones que llevo conmigo siempre.
El cielo está perfecto. Tan perfecto que me lo hace a propósito, porque sabe que sos mi perfección, porque lo perfecto me recuerda a vos. Y las nubes son gorditas y blancas. Blancas como tu sonrisa de Colgate.
Y entonces, si ahora lo pienso así, ¿por qué no pensé en vos antes? Será que de a poco, muy de a poquito, estoy empezando a superarte.
martes, febrero 10, 2009
Me persigue una inseguridad que aterra, una desesperación constante al extrañarte y no saber si te extraño al mismo tiempo. Es normal sentir el vacío en el espacio de nuestras charlas largas y sin sentido, en las que me reía tanto pero tanto. Pero no es normal sentir tu ausencia tan profundamente, en el medio de mi alma y de mi estómago, porque pienso en esto y me provocan unas naúseas insoportables que no se van por largo rato. Estoy en Mar del Plata encerrada entre cuatro paredes. Acabo de llegar y me quiero ir ya a la playa a que las olas apaguen el sonido de mis pensamientos, a tomar un poco de sol y despejarme de vos. ¿Y sabés qué es lo peor? Extraño lo que yo misma alejé de mi entorno. Me hacías mal cerca. Y lejos también. Supongo que estando lejos te anhelo y cerca, desespero.
lunes, febrero 09, 2009
domingo, febrero 08, 2009

Pero ¿vos sos tarada, Camila? ¿Cómo te puede obsesionar tanto alguien que no te valora? Creo que eso es exactamente lo que tiene. No te da pelota. O sí, un poco, pero te deja con unas ganas inmensas de ser que no se aguantan. Lo odiás, querés no verlo nunca más en tu vida, decidís que ya no vas a hablarle ni va a importarte. Pero ¿sabés qué? Eso no podés decidirlo. Pasa o no. Y a vos no te pasa. ¡Qué desgracia, che! Es así, lo malo de la vida. Ya te va a llegar algo bueno. Más que algo, alguien. Alguien que te quiera con tus defectos y necesite de vos, que le importes y no te rebaje.
martes, febrero 03, 2009
CSI
"La luz tenue, las tomas desde ángulos raros, el personal con guantes manipulando cadáveres exquisitos, el luminol mostrando las huellas de sangre, la música dándole clima al drama, los jefes carismáticos... Esta semana la serie de culto de la televisión forense regresa a la pantalla de AXN y lo hace por tres, ya que CSI Las Vegas inició anoche su esperada novena temporada (repite hoy y el domingo) y también estrenan nuevas temporadas sus dos desprendimientos, CSI Miami (mañana) y CSI N Y (por Nueva York, el jueves ).
Es un festín para los admiradores de los crímenes resueltos en los laboratorios devenidos en morgues, que deben ser muchos considerando que el CSI original, ambientado en Las Vegas y creado en 2000 por un ex botones de un hotel casino después de haber visto la serie Nuevos Detectives del canal Discovery, fue el programa más visto en el mundo en 2007. Unas 287 millones de personas sintonizaron sus televisores ese año para ver en acción al equipo del doctor Gil Grissom.
Sin embargo, en esta novena temporada, CSI Las Vegas tiene que probar que su fórmula esté tan bien aceitada. No sólo comienzan el ciclo con la pérdida de uno de los miembros del equipo (con la consiguiente ganancia de gran tensión dramática) sino que a mitad de temporada se animarán a lo impensable, a cambiar de jinete. William Petersen decidió archivar el delantal de Grissom para dedicarse al teatro, su primera pasión. Seguirá como productor ejecutivo y regresará en algunos episodios como invitado, pero el liderazgo y la atracción en pantalla le tocará en suerte a un actor nominado al Oscar, Laurence Fishburne, mejor conocido como el capitán Morfeo en Matrix. "Billy quería dedicarse al teatro al menos por un año y tuvimos tiempo de planear con él la transición por lo menos seis meses antes, lo que es un lujo en la televisión de estos tiempos", explica la guionista de la serie Carol Mendelsohn.
La resolución de crímenes en el departamento forense de Las Vegas dio tan buenos resultados que se desprendieron otros dos, situados en ciudades no menos ajenas al crimen como lo son Miami y Nueva York, aunque claro, todos grabados en estudios de la ciudad de Los Angeles. Un paseo por sus sets, como el que realizó Clarín a fin de año, muestra un extremo cuidado por los detalles. Todo, desde las computadoras encendidas con información criminalística, hasta el almacenamiento de las armas y los microscopios representan lo último en el ramo. Es ficción, pero no lo parece.
Y si los miembros del equipo de CSI Las Vegas tendrán que aprender a vivir sin su líder en próximos capítulos, al equipo de CSI Miami le pasa lo mismo al comienzo de la séptima temporada. Aunque claro, el teniente Horatio Caine (David Caruso) no se va a ir de este mundo tan fácil. "Por seis temporadas hemos tratado de hacer cosas diferentes, pero esta vez queríamos ser lo más dramáticos posible viendo al equipo temer por la pérdida de su líder y, luego, el regreso heroico de Horatio", anticipa Sunil Nayar, productor ejecutivo de la serie.
Es curioso ver en el set de este programa, como si fuera una obra de teatro, telones gigantescos ilustrados con los cielos de Miami, esas nubes tan típicas que parecen algodones, y el perfil de los edificios altos del downtown. Esa foto le resulta familiar al turista que ha visitado la ciudad que el equipo de CSI Miami visita sólo unas pocas veces al mes, cuando necesitan rodar escenas de exteriores. Y entonces se quedan como invitados en la casa que allí tiene David Caruso, la estrella de la serie. "Vivía en Miami antes de que me ofrecieran el programa, fue fortuito. Siempre me sedujo mucho esa ciudad, un lugar tan cálido y donde conviven las culturas del mundo", dice el actor, usando durante el comienzo de la charla los anteojos de sol Silhouette que su personaje Horatio Caine ha inmortalizado. El cree que el éxito de CSI se debe a que amalgama los programas de televisión que tradicionalmente tuvieron como protagonistas a abogados, policías y doctores. "Esto de la medicina forense aplicada a la resolución de crímenes es un nuevo mundo para el televidente. Y es obvio que lo ha cautivado", analiza Caruso.
Una de las cosas que Caruso hace muy bien, asegura el productor Nayar, es saber cómo interpretar a un héroe conflictivo. Y por eso seguirá en esta temporada habiendo historias que descubran más la relación que el detective mantiene con su hijo y con la madre de su hijo, interpretada por la actriz Elizabet Berkley.
En Nueva York, mientras tanto, el taciturno detective Mac Taylor (Gary Sinise) debe comenzar la quinta temporada saliendo a flote (literalmente) y dándole trabajo extra a todo su equipo. Ocho episodios más adelante en la temporada, CSI N Y pondrá toda su carne a la parrilla para celebrar el simbólico episodio número 100, para el que recurrirán a invitados que atraigan a la audiencia juvenil. El rockero Chris Daughtry, el actor Scott Wolf y la actriz Rumer Wiillis (hija de Bruce y Demi Moore) participarán de un episodio donde, por un día, todos van a llamarse Mac Taylor.
Los músicos invitados no son una sorpresa en CSI: el mismísimo Roger Daltrey, de The Who, hizo su visita estelar en la séptima temporada de CSI Las Vegas. Y ahora el matrimonio joven compuesto por la cantante Ashlee Simpson y Pete Wentz, de la banda Fall Out Boys, se preparan para recrear una especie de Bonnie & Clyde en un capítulo de CSI N Y. El rapero Sean Combs ya hizo de abogado en el departamento forense de Miami. Y la estrella pop adolescente Taylor Swift acaba de declarar que se guarda como tesoro para contarle a sus nietos que participó de un próximo capítulo del CSI original.
Para Gary Sinise la razón del éxito de la saga es la capacidad de seguir buscando buenas historias y, por qué no, la sorpresa que causan estos invitados especiales. "Tenemos un estudio detrás que cada año nos permite intentar cosas diferentes, y eso es algo que la audiencia agradece. Me he dado cuenta que con los años nuestro público se ha hecho muy leal y nos sigue todos los capítulos, por ellos queremos innovar".
Cambiar para que nada cambie. Siempre funciona".
Totalmente sorprendida me dejan. Me sacan a Grissom. Sin palabras. Sólo que no pienso verlo más hasta que vuelva Grisson y reviva Warrick. Ya estoy preparando mi escuadrón de vacas voladoras.
lunes, febrero 02, 2009
Un lindo pozo
Yeyi: ¿qué hacías?
Cami: pensaba en tirarme a un pozo ciego sin fin y caer, y caer, y caer, y seguir cayendo :) ¿vos?
Yeyi: no es mala la idea, che. Dale, voy con vos :D
Cami: no, pará. Mejor tiremos nuestros problemas al pozo. Bueno, problemas, quiero decir Lucas, Lucas, Lucas, Lucas, y **i** por vos :)
Yeyi: dale, eso sería genial.
Cami: y que caigan, caigan, caigan...
Lo voy a tirar a un pozo ciego sin fin para que caiga
caiga
caiga
caiga
caiga
y caiga.
(hay final, muy lejano, lleno de piedras filosas para que se rompa todo).
Cami: pensaba en tirarme a un pozo ciego sin fin y caer, y caer, y caer, y seguir cayendo :) ¿vos?
Yeyi: no es mala la idea, che. Dale, voy con vos :D
Cami: no, pará. Mejor tiremos nuestros problemas al pozo. Bueno, problemas, quiero decir Lucas, Lucas, Lucas, Lucas, y **i** por vos :)
Yeyi: dale, eso sería genial.
Cami: y que caigan, caigan, caigan...
Lo voy a tirar a un pozo ciego sin fin para que caiga
caiga
caiga
caiga
caiga
y caiga.
(hay final, muy lejano, lleno de piedras filosas para que se rompa todo).
No, Warrick

Me saca. Me saca tremendamente. Era la mejor serie pero lejos. ¿Por qué carajo tenían que matar a Warrick Brown? Aaaaaa, dios. Yo lo amaba. Era como mi segundo amor platónico, después de Mikel. Me vi todo el capítulo esperando que reviva. Pero nooo, claaaaaro. Termina con Grissom hablando de él en su funeral, la re concha de su madre. No sé quién fue el genio que pensó en que tenía que morir. Entiendo que era demasiado empedernido, que no le importaba nada y se jugaba todo a lo que él pensaba, siempre apostaba con Nick Stokes por las teorías que tenían, era jugador compulsivo del casino. Era. Ya lo tenía re superado. Pero de ahí a que lo mate un enfermo mental porque quería proteger al amigo, hay un largo paso.
Ay, basta, me enojé tremendamente con Jerry Bruckheimer, le voy a hacer juicio por permitir que deformen su serie tan buena con esto. Primero se fue Sara Slide, después matan a Warrick. Por ahora me la banco. Saquen a Catherine Willows, también, che, ya que están. Maten a Hodges y a Greg Sanders. Pero no me saquen a Grissom. Me sacan a Grissom y ahí sí vuelan vacas. Se las revoleo en la cara.
Dirty Dancing
With my body and soul I want you more than you'll ever know. So we'll just let it go, don't be afraid to lose control. Yes, I know whats on your mind when you say 'stay with me tonight'. Just remember: You're the one thing I can't get enough off. So, I'll tell you something, this could be love because I've had the time of my life and I've searched through every open door until I've found the truth and I own it all to you.
domingo, febrero 01, 2009
El día que me comí un caño

Resulta que un día salía de inglés con una amiga, Abi. Íbamos a tomar el colectivo juntas. La parada estaba en la esquina, ahí no más. Fuimos a comprar no se qué al kiosko de enfrente para cambiar monedas y se me cayó el celular. Se abrió y había que andar buscando la batería. Empezamos mal. Cuando estábamos por cruzar para tomar el colectivo, pasó uno vacío (siempre nos pasa). Seguimos mal. Estábamos esperando y vemos a una señora un poco mayor observándonos con cara de loca por la ventana de su casa. En eso yo no sé por qué me enojé y pateé el caño de la parada del colectivo y le dije "ui, perdón". Sí, al caño. Abi se pillaba de risa y yo... bueno, yo también.
Llega el colectivo, vamos a poner las monedas y no pasaban (tampoco pasan nunca). Seguimos peor. Cuando logramos pasarlas, no quedamos por ahí paradas. Nos reíamos solas y nadie nos entendía, nos miraban con cara de que estábamos locas. Bajamos, yo estaba un poco distraída. Miraba para otro lado mientras caminaba. Y ahí fue que me llevé puesto el caño de esta parada. Desde ese día Abi me recuerda siempre que me comí un caño.
Charlas sutilmente femeninas
Mi tía (Verónica), mi prima (Jazmín) y yo (Camila).
Jaz: Primi, viste los consejos de las Days Teens?
Cami: Siiiiii, son geniales, re sirven.
Vero: No, pará, esas cosas tienen mensaje subliminal.
Cami: por?
Vero: Y porque vos fijate, estás en el ñoba leyendo eso, como cuando te aburrís y leés las botellas de shampoó, porque no vas a sacarlas en el bondi para leerlas, no?
Jaz: y no, queda un poco raro.
Vero: Bueno, estás en el baño leyéndolo y te dice eso de los labios, del brillo, cómo era?
Cami: Que tenés que ponerte brillos con vitaminas, no sé.
Vero: eso, y cuando vos lo leés decís 'faaaaaa, de eso no tengo' y salís del ñoba y vas a comprar.
Explicación de los supuestos mensajes subliminales en la toallas femeninas. Traumante.
Jaz: Primi, viste los consejos de las Days Teens?
Cami: Siiiiii, son geniales, re sirven.
Vero: No, pará, esas cosas tienen mensaje subliminal.
Cami: por?
Vero: Y porque vos fijate, estás en el ñoba leyendo eso, como cuando te aburrís y leés las botellas de shampoó, porque no vas a sacarlas en el bondi para leerlas, no?
Jaz: y no, queda un poco raro.
Vero: Bueno, estás en el baño leyéndolo y te dice eso de los labios, del brillo, cómo era?
Cami: Que tenés que ponerte brillos con vitaminas, no sé.
Vero: eso, y cuando vos lo leés decís 'faaaaaa, de eso no tengo' y salís del ñoba y vas a comprar.
Explicación de los supuestos mensajes subliminales en la toallas femeninas. Traumante.
Primero de mayo
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


