25-02-09
Tu cumpleaños, 25 de Febrero. Siempre lo tengo presente. Te lo pregunté muchas veces, a pesar de tener plena seguridad, sólo para hablarte de algo.
Hoy me gustaría ir al lado tuyo y darte un abrazo, como te prometí una vez. Quizás el próximo cumpleaños, hoy no puedo. Me gustaría también dejar un poco de lado nuestras peleas, tu histeria, mi dramatismo, tus rechazos, mis ilusiones. Sería bueno algún día decirte "te quiero muchísimo, amigo" y que fuera totalmente sincero y auténtico. Aunque es difícil. No nacimos para convivir en paz, es evidente. Vivimos peleados. No pasan dos semanas antes de que algo desencadene mis nervios o tu sinceridad bruta.
Siempre dije que las peleas condimentan la vida. La plena y eterna felicidad sin problema alguno me resulta aburrida. Pero esta es otra rutina que cansa mis ganas. Cada pelea me desarma y me escolta a pasado, como un deja vú, diciéndome a mí misma que esto ya me había pasado y echándote la culpa por completo. Imposible. No puede ser sólo tu culpa porque ambos tenemos palabras hirientes que expresar. Sabemos darnos golpes donde duele. Aún así, y dejando de lado mi enamoramiento obsesivo, yo te quiero. Mucho. También dijiste quererme. No muchas veces. Dos o tres desde el primer momento en el que hablamos. Es poco pero cada uno lo atesoro como invaluable, como si nunca más lo fueras a decir. Es lindo pero peligroso. Sabés cómo puedo tomarlo, no sería noticia.
Así que hoy, que cumplís dieciséis años, quiero decirte que me alegra que seas feliz con tu vida, que tengas bastante de lo que quieras. Y espero que tus deseos no cumplidos se conviertan en una realidad, aunque yo sea ajena a esa vida que esperes. Yo sólo deseo que me quieras un poco, no mucho, menos de la vigésima parte de lo mucho que yo lo hago.
Feliz cumpleaños, Lucas. Te quiero.
Camila.
amiga, llegue. I NEED YOU
ResponderEliminar